La aparición de la denominación deporte contemporáneo está relacionada con la concepción del deporte como fenómeno social, característico de las sociedades contemporáneas urbanas e industrializadas. En los siglos XX y  XXI el deporte ha alcanzado un nivel de complejidad tal que incluso llega a ser una importante subcultura de la sociedad, asume cada vez más todas las particularidades de la sociedad contemporánea: burocrática, racional, formal, jerárquica, técnicamente eficiente y comercializada. Es así entonces que en una sociedad caracterizada por conflictos en todas sus relaciones, el deporte como institución social se desarrolla dentro de un sistema de conflictos internos y externos, tipifican el sistema de valores de los deportistas, las instituciones, e incluso la apreciación social que se tiene por quienes lo disfrutan como espectadores pasivos.