La Didáctica estudia el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje (PEA) con un enfoque desarrollador, donde el estudiante es sujeto activo y el docente actúa como mediador. Sus categorías fundamentales son el objetivo (rector del proceso), el contenido (qué se enseña), el método (cómo se enseña), los medios (recursos de apoyo) y la evaluación (verificación y regulación). Los principios didácticos esenciales incluyen la vinculación de la teoría con la práctica y la vida, la actividad y comunicación, la unidad de lo instructivo y lo educativo, y el carácter científico y asequible. En la práctica, esto se concreta en objetivos bien formulados (habilidad + contenido + condición) y en situaciones de aprendizaje donde el estudiante investiga, debate, aplica y reflexiona, integrando conocimientos y valores.